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feb

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Estornudos, picor de ojos, secreción nasal, lagrimeo, tos seca, urticaria o incluso silbidos al respirar. Si eres de los que recibes la primavera con algún tipo de alergias, te interesará leer estas recomendaciones.

 

Las alergias son reacciones que se producen en nuestro cuerpo frente a agentes externos, que pueden ser muy molestas. Es así como algunas personas tienen alergias a algunos alimentos (produciéndoles diarrea y otros síntomas), otros tienen alergia a la picadura de algún insecto (produciéndoles picazón por todo el cuerpo) y otros reaccionan fuertemente cuando algún agente externo (como el polvo, la caspa de los animales, o el polen) toma contacto con sus vías respiratorias, ingresando por la nariz o contactándose incluso solamente con sus ojos.

 

¿Qué provoca las alergias?

 

Las alergias de primavera están normalmente relacionadas con el polen y con otras sustancias que tienen que ver también con las plantas o con la propia contaminación. En muchas ciudades, el cambio de temperatura y las presiones del aire impiden que el ambiente se limpie y, por lo tanto, se acumulan partículas tóxicas que pueden afectarnos y provocarnos alergias.

 

Además de esos casos, y los de alergias primaverales provocadas por el polen, que suelen ser las más habituales, también hay otras plantas que emiten al ambiente sus propias sustancias, que no son específicamente polen, que pueden provocar ciertas alergias. Y precisamente como todas ellas están en floración, son mucho más habituales en primavera que en cualquier otra época del año.

 

¿Qué tratamiento seguir?

 

Existen varias opciones para aliviar los síntomas de la alergia. El especialista será el que decida cuál es el más indicado para tu caso en particular. En ocasiones será preciso seguir el tratamiento de la alergia pautado durante varios años, y revisarlo por si hay evolución en la sintomatología y se precisara cambiar el mismo.

 

Antihistamínicos

Impiden la liberación de histamina (sustancia responsable de los fenómenos alérgicos). Indicación: afectación de la piel con picor, rinitis y conjuntivitis.

 

Tipos de antihistamínicos

 

1ª Generación: más antiguos, efecto sedante (producen sueño) y

aumento de apetito: Azatadina, Dexclorfeniramina, Difenhidramina,

Hidroxicina.

 

2ª Generación: no producen sedación. Cetirizina, Ebastina, Loratadina. Se deben evitar los tratamientos prolongados y las preparaciones tópicas por riesgo de fotoalergia. La mayoría se administra por vía oral, alguno por vía subcutánea e intramuscular (dexclorfeniramina, utilizado en situaciones urgentes, urticaria aguda o angioedema). Para rinitis y conjuntivitis existen preparados en forma de pulverizador y colirio.

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