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Cocina

 

Lo primero que debemos hacer es ser conscientes de que en Navidad no todos los días son fiesta y debemos comer y beber hasta no poder más. En realidad, solo tenemos 4-5 comidas “fuertes”, en las que podemos dar rienda suelta al apetito. El resto, simplemente, debemos tratarlas como comidas más normales, sin cometer excesos. Este va a ser uno de los principales puntos para no engordar en Navidad.

En las cenas de Navidad, siempre que podamos elegir, podemos optar por una ensalada, sopa o crema de verduras como primero. Estos platos son bajos en calorías, sabrosos y nos darán cierta sensación de saciedad, lo que nos valdrá para evitar pasarnos con el segundo y el postre.

Los segundos platos suelen ser de carne o pescado. Tanto en cenas de fiesta como en días normales, es una buena opción cocinar a la plancha, al horno o al vapor. De este modo no añadimos tantas calorías al plato y, si de guarnición acompañamos con verduras, mejor que mejor. Entre comilona y comilona, podemos seguir con nuestro menú sano diario.

Las calorías líquidas es algo que pocas veces tenemos en cuenta. Las bebidas con alcohol o con exceso de azúcares pueden aportar un buen número de calorías sin que apenas nos demos cuenta. Alterna este tipo de bebidas con otras más ligeras como puede ser una cerveza 0,0%.

 

Buenos consejos para conseguir sobrevivir a la Navidad con la mejor sonrisa.

 

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