13
ene

shutterstock_237173866

 

Propósitos

 

Empezar un nuevo año es como estrenar un cuaderno repleto de hojas en blanco. Dicen los expertos que los propósitos más frecuentes año tras año son: ir al gimnasio, mejorar la alimentación, viajar, estar más tiempo con los nuestros, hacer más caso a los hijos, dejar de fumar o aprender cosas nuevas como por ejemplo algún idioma. En realidad, no se trata sólo de rellenar la agenda y de querer hacer cosas nuevas, sino simplemente de querer ser felices. Pero la felicidad es algo único y subjetivo para cada uno, y hay que tener claro que no es más feliz quien consigue alcanzar sus metas sino quien adopta una actitud positiva ante los acontecimientos que le toca vivir.

La experiencia ha demostrado que lo mejor para cumplir los nuevos retos es que sean lo más realistas y alcanzables posibles. Si quieres alcanzar tus sueños no vale con cerrar los ojos y desearlos muy fuerte. Además de las ganas, es necesario desarrollar algunos comportamientos y sobre todo, ciertas actitudes. ¿Estás listo para cumplir tu lista de propósitos de 2015?

Lo primero que debemos hacer es delimitar bien nuestro objetivo y por supuesto, que sea lo más real posible. Tener las expectativas demasiado altas sólo puede generarnos frustración. El paso siguiente consiste en planificar la manera de llevarlo a cabo. Para esto, es fundamental ser honestos con nosotros mismos, ya que sólo se llevará a cabo aquello de lo que realmente estemos convencidos y tengamos capacidad para hacerlo. Por ejemplo, para dejar de fumar hay que querer realmente dejar de fumar.

Definir los retos de la forma más concreta y acotada posible e incluirlos en nuestra agenda es la clave para hacerlos realidad. Por ejemplo: «Ir al gimnasio tres días a la semana (lunes, miércoles y viernes), una hora y 30 minutos al día, incluida la ducha, de 19:00 a 20:30. Las metas demasiado generalistas, como por ejemplo “hacer deporte”, no suelen llegar a buen término.

Es importante tener en cuenta que los objetivos pueden ir moldeándose a lo largo de los meses, en base a nuestras otras obligaciones y/o necesidades. Por ello, es crucial tener la mente abierta y estar abiertos para cambiarlos. Esto es, si por ejemplo, en lugar de tres días realmente sólo podemos ir dos al gimnasio, no pasa nada, no estaremos fracasando. Simplemente, estamos adaptando nuestro plan a nuestra agenda o compromisos.

Recuerda que la clave de cualquier éxito está en tu actitud así que afila tu lápiz y rellena tus páginas de color, ilusiones y momentos felices. Verás como 2015 te devuelve la sonrisa.

0 No hay comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *