04
jul

freckles

El verano trae muchos beneficios pero algún que otro inconveniente para el confort de nuestros ojos. Además de las precauciones con el sol fundamentales para protegernos de los rayos ultravioletas, debes tener en cuenta otras afecciones comunes. Hoy te lo contamos.

Medidas preventivas:

 

Gafas de sol homologadas:
La utilización de gafas de sol homologadas, con un filtro adecuado  protege el globo ocular de las radiaciones ultravioleta, aumentando el confort y la calidad visual en situaciones de intensa luminosidad, sin alterar la percepción de los colores. Con su uso, se benefician especialmente las personas con más sensibilidad a la luz, como aquellos que han sido operados de cataratas y los que tienen los ojos claros, explica el especialista. Las gafas también resultan muy  útiles como mecanismo de protección ocular en la práctica de deportes (natación, squash, deportes náuticos) y de otras actividades cotidianas como el bricolaje o la jardinería, más frecuentes durante las vacaciones.

 

Lentillas:

Para evitar traumatismos oculares es recomendable utilizar gafas     protectoras. Los usuarios con lentes de contacto deben tener un cuidado especial durante los meses de verano, evitando su uso en la piscina y en el mar, por el riesgo potencial de contraer infecciones oculares que, en ocasiones, pueden ser muy graves. Para los portadores de lentillas, e incluso para cualquier persona, es recomendable el uso de colirios lubricantes (lágrimas artificiales) para aliviar la sensación de “ojo seco” en ambientes con aire acondicionado o en aquellas circunstancias que aumenten la sensación de sequedad ocular”.

La conjuntivitis de piscina: ¿se pueden evitar?

La típica infección bacteriana es la que se produce al nadar en una piscina. Algunas bacterias, como es el caso de las clamidias (Chlamydia trachomatis), no pueden ser eliminadas por el cloro, y pueden provocar conjuntivitis en los nadadores. Algunos virus, como el adenovirus y el virus del herpes, también pueden provocar conjuntivitis, las llamadas “conjuntivitis de las piscinas”. Su tratamiento depende de la causa de la conjuntivitis, pero es imprescindible ponerse en manos de un especialista para que nos indique el tratamiento a seguir. Para finalizar, el oftalmólogo advierte que no se debe sumergir la cabeza debajo del agua si se han sometido a una intervención ocular en las últimas tres semanas.

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