07
jun

Nuestro cuerpo depende del agua para sobrevivir. Hacer deporte, sudar, exponernos al sol y hasta respirar implica una pérdida de agua en nuestro organismo. Protegernos e hidratarnos es todo cuanto necesitamos para garantizar un correcto funcionamiento de nuestro organismo. Pero, ¿sabemos hacerlo bien? Hoy, recordamos los buenos usos de las cremas solares y las claves de una buena hidratación.

 

¿Cómo usar bien los bronceadores?

Las nuevas normativas internacional en materia de protección solar no dejan lugar a duda. Más información útil para el usuario que ayude a elegir el producto más adecuado para ellos y sus familias. No se permiten anunciar las cremas solares como “resistentes al agua”, “resistentes al sudor”, ni “pantalla solar” con el fin de evitar que se malinterprete la eficacia del producto.

 

Cuando utilizamos una crema teóricamente resistente al agua y nos bañamos, su capacidad de protección disminuye entre el 40% y el 60%. De este modo, un factor de protección 50% se reduciría al 20%. Aunque la crema permanezca, no lo hace la intensidad de protección.

 

Cualquier bronceador homologado ofrece eficacia garantizada entre los 40 y 80 minutos posteriores a su aplicación. Lo correcto es que, durante cualquier actividad al aire libre, si sudamos o nos bañamos, repitamos la aplicación de crema protectora y nunca permanecer más de 2 horas sin renovar la aplicación.

 

¿Cómo mantenernos perfectamente hidratados?

Es difícil establecer la cantidad de agua a consumir al día. Todo depende de la edad de la persona, número de actividades y sus necesidades, época del año, etc. La medida básica es de 8 vasos, que equivale a 2 litros, por día. Cantidad que debe aumentarse en verano, en caso de hacer ejercicio o si tenemos fiebre. Las embarazadas y mujeres lactantes precisan beber más agua, lo mismo que aquellos que padecen cálculos renales o retención de líquidos.

 

Sabrosas opciones para hidratarte

No solo puedes hidratarte con agua, existen un montón de alimentos que te ayudarán a conseguir los mismos resultados como la sandía, un alimento rico de agua, vitamina C, betacarotenos, potasio, ácido fólico y magnesio que además apenas tiene calorías.

 

Otras opciones son: el pepino, con vitaminas C y E, aceites naturales y un gran poder diurético. El melón, perfecto para reponer tras una sesión de gimnasio o playa. La manzana, que reduce el colesterol, protege de los radicales libres y ayuda a combatir el estreñimiento gracias a su alto contenido en fibra. También desintoxica la sangre.

 

Otras verduras con poder hidratante son las acelgas, lechuga, tomate, rico además en licopenos, sustancia antioxidante.

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