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Vale la pena que evalúes si estás durmiendo de manera adecuada. El buen sueño es un bien valioso que debemos cuidar y preservar. Sin lugar a dudas, constituye uno de los grandes pilares de nuestra salud mental.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), un adulto normal debe dormir entre 7 y 8 horas cada noche para obtener un descanso óptimo, tanto físico como mental. A su vez, los efectos de no dormir pueden ser muy graves. Entre ellos, la OMS alerta sobre uno en particular: pasar solo una noche sin dormir, puede originar pérdida del tejido cerebral.

Cuando las horas de sueño no son suficientes o no se logra dormir profundamente, una persona queda literalmente con los nervios a flor de piel. Es frecuente que se muestre altamente irritable o especialmente sensible frente a cualquier tipo de estímulo. Así ha quedado comprobado en varios estudios al respecto.

Matthew Walker, el director de la investigación, señaló que no dormir adecuadamente “rompe los mecanismos que nos protegen de las enfermedades mentales”. Agregó que el sueño restaura los circuitos emocionales y nos permite afrontar mejor los retos de la vida diaria.

Walker también dijo que a pesar de que popularmente se cree que la falta de sueño conduce a un estado de embotamiento y pasividad, lo cierto es que ocurre todo lo contrario. Las personas que no duermen no se vuelven más pasivas, sino un 60% más reactivas, o sea, más violentas y descontroladas.

El precio de no dormir bien

Dormir de manera deficiente también nos conduce a otros problemas. El equilibrio emocional queda comprometido y la capacidad de reacción frente a los estímulos queda mermada. Esto quiere decir que, cuando no tenemos un buen patrón de sueño, hay un riesgo más alto de que podamos sufrir accidentes. Se estima que conducir sin haber dormido bien equivale a conducir en estado de embriaguez.

Por otro lado, los patrones de pensamiento también se alteran significativamente por la falta de sueño. Resulta mucho más difícil procesar la información que se recibe y tomar decisiones. Un estudio indicó que los errores médicos se disparan hasta en un 400% en los profesionales de la salud que hacen turnos de 24 horas continuas. Así mismo, se ha concluido que quienes duermen menos de lo que necesitan pueden desarrollar problemas de memoria.

No solamente el cerebro resulta seriamente afectado por la falta de sueño. No dormir bien también aumenta la probabilidad de que nuestro organismo empiece a sufrirlo directamente a través de una enfermedad. Se sabe, por ejemplo, que el sistema inmunológico resulta afectado. También hay datos que permiten concluir el hecho de que la falta de sueño incide en la diabetes, el cáncer e incluso en la obesidad.

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