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sep

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Los higos son una buena fuente de azúcares naturales, minerales y fibra soluble.

Entre los minerales están potasio, calcio, magnesio, hierro y cobre.

Además, provee las vitaminas antioxidantes A, E y K, que contribuyen a la salud y el bienestar.

Hoy hacemos un homenaje a septiembre recreándonos en su fruta de temporada: Los higos.

 

Los higos son los frutos de la higuera o Ficus carica, que es parte de la familia de las moráceas.

La higuera es uno de los árboles más antiguos del mundo: su pedigrí se puede trazar con los documentos históricos más tempranos y tiene un rol prominente en la Biblia.

 

Son nativos de Medio Oriente y el Mediterráneo, y los griegos los apreciaban tanto que alguna vez crearon leyes para evitar su exportación.

 

Los higos tienen un sabor dulce y único, una textura suave y gomosa, y están llenos de semillas crujientes y comestibles. Por su dulzura natural, antes de que hubiera azúcares refinados, se usaban para endulzar.

 

Cuando están frescos son delicados y perecederos, por lo que a menudo se secan para preservarlos. Así se produce un fruto seco dulce y nutritivo que se puede disfrutar en cualquier momento del año.

Hay múltiples variedades de higos, de distintos colores y texturas.

 

¡Nuestra receta recomendada: TARTA DE HIGOS Y REQUESÓN!

 

Ingredientes:

500 gr. de Requesón.

4 Yemas de Huevo.

2 Cucharadas de Miel.

50 gr. de Azúcar.

Una vaina de vainilla.

6 higos.

 

Paso a paso:

Mezclamos el requesón, las yemas, vaina de vainilla, miel y azúcar:

Batimos con la batidora hasta que quede una crema sin grumos.

Podemos utilizar una lámina de hojaldre y ayudaros de un molde de los de usar y tirar, redondo.

Forráis la lámina de hojaldre y los bordes los podéis recortar con un cuchillo.

Vertemos la masa sobre ella y la aplanamos:

Los metéis al horno 190º unos 30 min. o hasta que al meter un palillo salga limpio.

Quitamos la piel a los higos y los partimos de la siguiente forma: primero por la mitad, cogemos una mitad y la apoyamos sobre la tabla de trabajo, cortamos un gajo. Volvemos a apoyar y cortamos otro.

Y así hasta acabar con una mitad. Vamos colocando los higos sobre la tarta. Cuando lo tengamos todo cubierto le ponemos la cobertura. Aplicar la cobertura es muy sencillo; sólo hay que mezclar el sobre con un poco de agua y azúcar, llevar al fuego y mover. En unos pocos minutos tenemos una estupenda cobertura transparente que da un brillo buenísimo a nuestros postres.

Finalmente, metemos la tarta al frigo para que coja temperatura y ¡¡ya lo tenemos¡¡

 

Disfruta de tu riquísima tarta de higos con requesón!!!!!

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