02
jul

Tanto uno como el otro se han convertido en los analgésicos más habituales a la hora de calmar nuestras dolencias comunes. Hoy, analizamos en profundidad ambos para ayudarte a elegir la opción que mejor se adapta a ti.

El ibuprofeno es una molécula que pertenece al grupo de los AINE o antiinflamatorios no esteroideos, es decir, no derivados de la cortisona. Este grupo se caracteriza porque su acción se centra en inhibir la síntesis de prostaglandinas, que son unas sustancias responsables de la respuesta inflamatoria y del dolor. Por ello, el ibuprofeno como principio activo, se utiliza principalmente como antiinflamatorio y analgésico. Si bien es cierto que tiene accón antitérmica.

Como tiene un doble efecto analgésico y antiinflamatorio, tu médico te lo podrá prescribir para tratar el dolor cuando va acompañado de inflamación, por ejemplo, en lesiones musculares, artritisdolor menstrual, dolor de muelas o encías, anginas, etc. También se utiliza mucho para controlar la fiebre en aquellos casos en los que el paracetamol no es suficiente.

El ibuprofeno, por su mecanismo de acción, tiene un efecto potencialmente gastrolesivo, es decir, puede dañar la barrera protectora del estómago. Además, podría tener efectos negativos sobre el sistema cardiovascular.

Por ello, y al igual que con cualquier medicamento, es muy importante emplear la medicación correctamente y no abusar de ella. Generalmente, una dosis de entre 400 – 600 mg suele ser suficiente, aunque tu médico podría aumentar la dosis si lo considerara necesario. Ten en cuenta que ingerir más de 1.200 mg en 24 horas aumenta el daño sobre la mucosa gástrica y los efectos secundarios.

El paracetamol

El paracetamol actúa calmando el dolor y la inflamación de la mayoría de casos, como lesiones, artritis, etc. No presenta acción antiinflamatoria. Además, tiene menos efectos secundarios gastrointestinales que el ibuprofeno.

El paracetamol es:

  • Analgésico.
  • Antitérmico

De esta forma, puedes utilizar el paracetamol para tratar lesiones o trastornos que no se acompañen de inflamación, como dolor de cabeza y los síntomas ocasionados por gripe o la fiebre.

Las dosis varían entre 500 mg y 1 g cada 8 horas, en función del dolor. Hay que tener especial cuidado en no superar los 3 g al día de paracetamol, para evitar así daños hepáticos graves.

 

Para terminar, queremos recordarte que ambos medicamentos son seguros si se toman en la dosis recomendada. En cualquier caso, te recomendamos que no te automediques y que consultes siempre antes con tu farmacéutico o médico. Recuerda que en el vademécum de Kern Pharma puedes encontrar varias presentaciones que contienen estos principios activos.

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