29
may

shutterstock_135446201

 

Dicen los psicólogos que un corte de pelo equivale a una terapia exprés. Renovar energías, fortalecer ánimos, recuperar ilusión y, en definitiva, enfrentarse a la vida con las pilas cargadas y menos peso en las espaldas ¿o deberíamos decir sobre la cabeza?. Sea como sea, estarás de acuerdo en que ir a la peluquería y estrenar look es a menudo un ritual saludable que mejora nuestro exterior pero mucho más nuestro interior.

 

La experta científica de Wella María Castá lo aclara: “Un pelo más corto o, mejor aún, un pelo recién cortado a menudo se ve y se siente más grueso, pero la realidad es que cortar el pelo no altera el ritmo de crecimiento determinado biológicamente y mucho menos su textura o grosor. El grosor, textura y largura del cabello son características que vienen determinadas por los genes, y un corte de pelo no puede alterar nuestro código genético. Además de esto, el pelo crece en la raíz del cuero cabelludo, por lo que cortar las puntas, no va a tener ningún impacto en la raíz”. Lo que sí que es cierto es si se corta regularmente estas puntas abiertas se evita el “efecto cremallera” o “carrera de media”, el cabello se mantendrá en mejor estado y se tendrá la impresión de que está más grueso, pero en ningún caso crecerá más rápido. 

Al final, cortarse el cabello hará que las puntas se vean más sanas al eliminar lo que está dañado por secadores y planchas. ¿Te animas a estrenar el corte del verano?

0 No hay comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *