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jul

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A estas alturas, todos hemos leído y escuchado mil consejos acerca del cuidado de nuestra piel frente al sol. Pese a todos, cada año aumentan los casos de melanomas y cánceres de piel, muchos de ellos de difícil diagnostico. Es por esto que dedicamos este post a recordar una vez más la devastadora acción del sol en nuestra piel apelando a tu concienciación sobre el buen uso de los productos de protección solar.

 

Los rayos UVB causan impacto sobre la piel de manera inmediata, como por ejemplo quemaduras. Los rayos UVA son los responsables del efecto más dañino a largo y medio plazo ya que penetran profundamente en las capas de la piel, pudiendo pasar desapercibidos. La exposición a los rayos ultravioletas causa el 90% de todos los casos de melanoma y el melanoma es el causante de la mayoría de muertes relacionadas con el cáncer de piel.

Una quemadura de sol es solo una señal visible, mediante la inflamación de la piel, a los rayos UV. Pero los rayos dañan a la piel igualmente tanto si la queman como si no. Por lo tanto, no confíes en tu resistencia bajo al sol.

La luz solar es una forma de radiación. Cuando esta penetra tu piel puede mutar el ADN en células de la piel. El sol daña tu piel sin importar cuál sea su color. Así aunque tu piel sea morena, no estás libre de peligro.

A la hora de elegir productos de protección solar, elige aquellos que no contengan metales, por ejemplo, de las marcas expertas en cuidado infantil.

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