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CONSEJOS DE SALUD QUE UNA MUJER DEBE TENER EN CUENTA

 

Alimentos que nos ayudan a rendir más y sentirnos mejor, precauciones específicas que nos permiten dormir tranquilas… Hoy dedicamos nuestro post a esos sencillos hábitos de cada día que aportan importantes beneficios para nuestra salud. Solo para nosotras.

 

  1. Alimentos para nosotras

Las mujeres necesitamos más calcio, zinc y vitaminas B6 y B12 para tener unos huesos fuertes, ya que cuando llega la menopausia y dejamos de producir estrógenos, nuestros huesos se debilitan y pueden surgir enfermedades como la osteoporosis. Para evitarlo es bueno el consumo de alimentos como los lácteos, especialmente los yogures. Además, los probióticos que contienen contribuyen a proteger la zona vaginal, ya que ayudan a la flora y previenen infecciones.

 

Por otro lado, consumir alimentos ricos en omega 3 y vitamina D como pescados, moluscos y crustáceos, también ayuda al fortalecimiento de los huesos. Para el cuidado específico de la piel y el cabello, es recomendable aumentar el consumo de vitamina B6, presente en carnes como el pollo o el pavo, en los frutos secos, y en legumbres como las lentejas o los frijoles.

 

 

  1. Un buen seguro médico

Ante cualquier contratiempo en la vida lo mejor es estar preparado. Cuando se presentan problemas es fundamental cuidar la tranquilidad de la familia, por eso hay seguros de vida especiales para nosotras que cubren enfermedades femeninas como el cáncer de mama, una de las mayores preocupaciones para la mujer.

 

  1. Hacer deporte con regularidad

El deporte es otro pilar clave para tener un estilo de vida saludable. Para problemas como las varices, tan frecuentes en las mujeres, hacer deportes que impliquen ejercicio aeróbico es una gran idea porque mejora la circulación en las piernas. Por ejemplo la bici o nadar son ejercicios idóneos para estos casos, mientras que step, tenis o baloncesto, no son tan recomendables ya que son deportes de mayor impacto.

 

  1. Acudir a revisiones ginecológicas

Desde la primera menstruación o a partir de la primera relación sexual se recomienda la asistencia periódica al ginecólogo. A partir de los 20 años aproximadamente las revisiones deben ser anuales. Más adelante, durante la premenopausia y menopausia también se debe acudir periódicamente al ginecólogo, ya que se trata de una época de cambios y es el médico quién mejor nos puede aconsejar. En esta etapa se sufren sofocos, inestabilidad emocional y dolores de cabeza, el ginecólogo puede ayudarnos a tratar con estos síntomas.

 

  1. Autoexploración para prevenir enfermedades

No nos cansaremos de hablar de la importancia de conocer nuestro propio cuerpo y de aprender a detectar cualquier anomalía. Esto es fundamental para prevenir y combatir enfermedades como el cáncer de mama. Por ello, algo tan sencillo como la autoexploración de los senos, es de gran utilidad a la hora de cuidarnos.

 

Para la exploración de mamas debes seguir tres sencillos pasos:

 

  • 1) En primer lugar colócate frente al espejo con las manos en las caderas y observa
  • que la forma, el color y el tamaño del pecho no ha variado. Debes tener en cuenta
  • aspectos como arrugas en la piel que antes no estaban, inflamaciones o alguna
  • alteración en los pezones.
  • 2) El segundo paso es levantar los brazos y observar lo mismo que en el apartado

anterior. Y tener especial atención si sale algún líquido de los pezones (amarillento, lechoso o incluso sangre).

  • 3) El tercer paso debes hacerlo tumbada, levanta un brazo por encima de la cabeza y
  • comienza a palpar la mama con movimientos circulares en busca de algún bulto
  • extraño o deformación. Muchas mujeres recomiendan hacerlo en la ducha, ya que la
  • piel está más resbaladiza y es más fácil encontrar alteraciones.

 

  1. Cuida tu piel

La piel de las mujeres es más sensible que la de los hombres, por tanto hay que tener especial cuidado con los factores externos que debilitan la dermis. La contaminación o los rayos del sol son elementos a tener en cuenta. Mantener la piel limpia e hidratada es un paso fundamental en el cuidado de esta.

La piel de la cara es la que más sufre, por tanto es la que más protegida debe estar. Lo mejor es utilizar maquillajes con ingredientes lo más naturales posibles y encontrar una buena crema hidratante que se adapte a las necesidades de cada piel. Además es importante incorporar un factor de protección solar ya sea en la crema o en el maquillaje.

 

  1. Extremar medidas en los días especiales

 

Durante la menstruación, las mujeres tenemos las defensas más bajas. La pérdida de sangre hace que disminuya la concentración de hierro en nuestro organismo, lo que a la larga puede producir anemia. Por ello, incorporar alimentos en nuestra dieta que nos den un aporte extra de hierro es muy recomendable. Los días previos puedes aumentar el consumo de mejillones, anchoas, cereales integrales o yema de huevo, que ayudará a que lleguemos con una dosis extra de hierro a la menstruación.

 

  1. Estar presente en tu día a día. ¡Practica el MINDFULNESS!

 

La salud mental es tan importante como la física, por lo que no dejarnos llevar por los malos pensamientos y adoptar un actitud positiva ante la vida es un hábito muy saludable que todos debemos adquirir. Por ello te recomendamos que practiques el mindfulness que consiste en estar presente en cada cosa que haces. ¡Así de sencillo! Muchas veces nos dejamos llevar por el estrés o los agobios, ponemos el piloto automático y no disfrutamos todo lo que podríamos de cada situación. Así que ya sabes, hagas lo que hagas, prueba a centrarte en eso.

 

También, disciplinas como el yoga o el pilates son especialmente beneficiosos para las mujeres. Las diferentes posiciones y estiramientos de estos dos deportes fomentan el aumentan la densidad ósea, y además ayudan a la flexibilidad de las articulaciones, lo que te hace sentirte más ligera y cómoda en tu propio cuerpo.

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