02
oct

tupper

¿Cómo sé si mi tupper es adecuado para el microondas? ¿Es mejor mantener el recipiente tapado? ¿Cuántas veces puedo recalentar un mismo tupper? ¿Es mejor emplear un tupper de plástico o de cristal?

¿Qué recetas o productos deberían evitarse a la hora de comer de tuppe? ¿Cuál es la mejor forma de mantenerlos limpios?

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  • Hay muchos tipos de tuppers y sólo algunos son aptos para utilizar en el microondas. Para reconocerlos hay que fijarse en que llevenuna variante de las rayas en zigzag en la base. Utilizar en microondas un recipiente que no tenga este símbolo no supone peligro, siempre que esté homologado como apto para uso alimentario. En principio todos los que están a la venta deberían ser adecuados pero el uso y la calidad del producto, influyen en su durabilidad.

 

  • Los recipientes para calentar en el microondas llevan en las tapas una válvula que debe permanecer abierta durante su uso en el microondas. La potencia adecuada del microondas para calentar la comida en los productos Tupperware ha de ser 500 W como máximo.

 

  • Tapar los envases evita que la comida se reseque, pero también puede ablandarla. Normalmente las texturas crujientes y el tupper se llevan mal, pero por ejemplo un gratinado puede aguantar estupendamente, y si se calienta sin tapar puede seguir crujiente en el momento de comerlo. Además, el vapor de agua que se forma en el interior de la tapa facilita que el calentado sea más uniforme, sobre todo si, una vez calentado, se espera cinco minutos a abrir el recipiente (algo que en realidad difícilmente haremos al estar precisamente empleando para calentar la comida un microondas, cuya principal virtud es la rapidez).

 

  • El plástico homologado no tiene mayor problema, pero es mucho menos agradable para comer directamente del recipiente. El de cristal es más frágil ante un golpe directo, pero se come estupendamente en él. La respuesta sería depende de lo bruto/cuidadoso que seas y de si tienes platos en el sitio donde vayas a comer”.

 

  • El crujiente lleva mal el paso del tiempo; las patatas y el frío se llevan regular; el arroz tipo redondo, si no está previamente nacarado y está rodeado de líquido quedará tipo pelota; convendría evitar cualquier cosa susceptible de estropearse durante el transporte si está al punto o resecarse durante el calentado (por ejemplo, ciertos de tipos de pescado o la típica “pechuguita fina vuelta y vuelta).

 

  • Los aliños tienen que transportarse siempre aparte y no mezclarse hasta el último momento. En cambio, potajes, estofados y los típicos platos que mejoran al día siguiente son perfectos para la tartera, y si encima funcionan como plato único todavía nos harán la vida más fácil (siempre acompañados de un tomate aliñado, algo de fruta o cualquier alimento fresco, por aquello de equilibrar).

 

  • La limpieza es igual que un plato o una olla: con agua y jabón o detergente para vajillas. Eso sí, para evitar que la grasa se convierta en la pesadilla de cualquier estropajo, hay que intentar lavarlos nada más terminar de comer. Y cada cierto tiempo, para evitar la acumulación de bacterias en las ranuras y tapas, conviene dejarlos en remojo con vinagre o limón (y luego lavarlos normalmente).

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